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Con saltos cuánticos hacia el éxito
Cuando los científicos desarrollaron el primer transistor, probablemente no esperaban que 65 años después dispositivos móviles como los teléfonos inteligentes conquistarían la vida cotidiana de millones de personas. De manera similar a rápida como la tecnología de la información, las ciencias cuánticas se desarrollan desde hace algún tiempo. Uno que ha reconocido desde el principio el potencial de este campo de investigación es el ganador del Premio Max Rössler de este año. Andreas Wallraff, del Laboratorio de Física del Estado Sólido de ETH Zúrich, descubrió su pasión por la física cuántica durante sus estudios en el Imperial College of Science and Technology en Londres y ya desde temprano la vinculó con su entusiasmo privado por la tecnología de la información.
Hoy en día, el profesor de 40 años dirige su propio laboratorio, en el cual construye sistemas cuánticos que se utilizarán para el procesamiento de información. Por ejemplo, desarrollan circuitos electrónicos y los combinan con instrumentos de medición de alta tecnología, como tecnología de bajas temperaturas. En aparatos de enfriamiento especialmente diseñados, enfrían los sistemas a temperaturas muy bajas cercanas al cero absoluto y pueden probar su función cuántica bajo estas condiciones. Se trata principalmente de investigaciones en estructuras microscópicas, fabricadas en salas limpias. La investigación aún se encuentra en una fase exploratoria, en la que los científicos se preguntan una y otra vez qué tecnología sería la más adecuada para construir máquinas cuánticas interesantes o circuitos electrónicos.
Campo de investigación genera grandes expectativas
Sin embargo, las expectativas para este joven campo de investigación son altas y ello también beneficia a Andreas Wallraff. El Premio Max Rössler, dotado con 200.000 francos suizos, corona una fase de investigación marcada por el éxito. Ya en 2009, Wallraff recibió un reconocimiento prestigioso con la beca del Consejo Europeo de Investigación (ERC-Grant) de 1,9 millones de euros. El Premio Max Rössler es para el joven profesor un enorme reconocimiento a su trabajo y al rendimiento de su grupo de investigación: «En los últimos cinco años nos hemos esforzado mucho para que nuestro laboratorio en ETH tenga buenos resultados y podamos realizar investigaciones competitivas», explica.
Como el Premio Max Rössler no está vinculado a un proyecto específico, Wallraff quiere utilizar la suma del premio para fortalecer la cohesión en su equipo y también para promover jóvenes talentos. Una parte del dinero la invertirá en medidas para el desarrollo de su grupo, que ha crecido mucho en los últimos años. Además, desea facilitar a estudiantes de maestría talentosos de Alemania y del extranjero una estancia en su laboratorio en ETH Zúrich.
Forma visionaria de promover a los jóvenes investigadores
«El Premio Max Rössler es para ETH Zúrich un instrumento de apoyo visionario y a largo plazo, que permite a jóvenes investigadores talentosos trabajar de manera libre y creativa», explica el profesor Roland Siegwart, vicepresidente de investigación y relaciones con la economía de ETH Zúrich. «Además, las ciencias cuánticas constituyen un enfoque estratégico de ETH Zúrich, que en los próximos años quiere ampliar específicamente con financiamiento privado.» Los fondos deben aplicarse al inicio de la carrera científica de un profesor y así lograr el mayor efecto multiplicador. Por ello, el Premio Max Rössler está reservado para el reconocimiento de jóvenes profesores de ETH que hayan asumido recientemente una cátedra permanente.
El Premio Max Rössler es posible gracias a una donación del Dr. Max Rössler a la Fundación ETH Zúrich por un monto de 10 millones de francos suizos y se otorga desde 2009. El matemático de ETH, Max Rössler, justifica su compromiso con la importancia de una investigación y enseñanza de alta calidad: «Quiero invertir mi dinero donde se crea algo nuevo. Mi objetivo es impulsar la investigación y aumentar el conocimiento.» Además, Suiza depende más que nunca de ingenieros, matemáticos y científicos naturales bien formados e innovadores. Los galardonados son seleccionados por la dirección de ETH Zúrich.
Fuente: ETH Zúrich








