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- Traducido con IA
Motor de combustión interna sí – pero neutro en emisiones de CO₂
⺠Lo que importa es lo que entra en el tanque
Los combustibles líquidos sintéticos con una huella de CO₂ ventajosa podrían desplazar a los autos eléctricos y de hidrógeno.
El motor de combustión tiene muchas ventajas: ha demostrado su fiabilidad durante décadas y ha ido mejorando continuamente. Funciona con diferentes combustibles, como el E10 habitual en las estaciones de servicio con mezcla de bioetanol y el biodiésel para tractores y vehículos de servicio en embalses. La infraestructura también está preparada desde hace décadas, y ¿por qué no usar en los tanques sus equivalentes biológicos en lugar de gasolina convencional, diésel y queroseno?
Una serie de innovaciones hace que los combustibles líquidos sintéticos sean atractivos: por ejemplo, el CO₂ se puede convertir en gasolina, diésel o queroseno en un proceso de cuatro etapas («Power-to-X»). Para ello, casi solo se necesita agua y electricidad de fuentes eólicas y solares. La tecnología moderna del ETH Zürich se encarga de «capturar» el dióxido de carbono del aire.
El metanol y etanol biológicos podrían en el futuro producirse a partir de gases de combustión de calderas. A veces, esto se logra con catalizadores optimizados, otras con bacterias especiales.
El biobutanol obtenido por fermentación ahora se puede extraer mejor del caldo de reacción. Lo crucial son los novedosos MOFs (marco metal-orgánico), que han sido desarrollados en colaboración con científicos de Suiza (EPFL, Lausana).
Además de estos tres alcoholes, el 2,5-dimetilfuran (DMF) podría representar un combustible líquido sintético prometedor para el futuro. Gracias a una mejora en el control de la reacción usando un catalizador de nanopartículas de Pd, ahora se puede producir con buen rendimiento a partir de biomasa. En cuanto a su densidad energética, el DMF incluso está a nivel de la gasolina basada en petróleo.
Al igual que la infraestructura de distribución, el conocimiento técnico del proceso ya existe. En la producción moderna de biocombustibles se emplean procedimientos conocidos como la síntesis de Fischer-Tropsch o el hidrocracking, entre otros.
Además, para los combustibles líquidos sintéticos existe una analítica de laboratorio establecida. Por ejemplo, la tecnología de sensores de llama, optimizada recientemente en la análisis elemental (determinación de nitrógeno, azufre y el catalizador tóxico cloro), resulta muy útil. Este método analítico garantiza una combustión completa de la muestra sin formación de hollín y proporciona resultados precisos incluso en matrices extremas y típicas de los recursos naturales.
Todo sobre las oportunidades de los biocombustibles líquidos sintéticos y los requisitos para su éxito puede conocerse en la feria Ilmac de Basilea, mediante un recorrido guiado por esta importante feria del sector.

ILMAC
MCH Messe Schweiz (Basel) AG
Messe Basel
4005 Basel
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Teléfono: +41 58 206 3106
Correo electrónico: anne.klipfel@ilmac.ch
Internet: http://www.ilmac.ch








